Cómo identificar los coches siniestrados

INTRODUZCA MATRÍCULA O BASTIDOR

ES

​Hay montones de coches siniestrados a la venta. No hay nada de malo en ello siempre que se notifique que ha sufrido un accidente. ¿Pero qué pasa cuando el vendedor no lo dice y el comprador se queda con la sensación de que el vehículo podría ser un coche siniestrado? En ese caso debería considerar las siguientes propuestas para reconocer coches siniestrados.

Cómo saber que se ​trata de coche accidentados

Consulte a un profesional de coches siniestrados o a un comprador de coches experimentado y pídale que le acompañe a examinar el vehículo. Asegúrese de revisar el vehículo a plena luz del día y tenga a mano una linterna; también pueden ser útiles una cinta métrica y un imán. Si tiene acceso a un medidor de espesor de revestimientos no se lo deje en casa. Por último, procure disponer de tiempo suficiente para explorar el coche en profundidad.

Revise la documentación

Revise toda la documentación del vehículo. La ficha técnica de la ITV será su mejor aliado en ese momento y podra tener una buena idea del “estilo de vida” que ha tenido este coche. En caso de que el motor o alguna otra pieza importante haya sida reemplazada, podría ser una señal de que este coche ha formado parte de la lista de coches accidentados

Trucos para reconocer los coches siniestrados

  1. Compruebe si los tornillos, en el motor por ejemplo, muestran arañazos; es un indicio de que se han cambiado una o varias piezas, lo que podría apuntar a que el vehículo pertenece al grupo de coches siniestrados.
  2. Revise con linterna y cinta métrica, las ranuras de las puertas, el capó, etc. Asegúrese de que los huecos miden lo mismo; si sus medidas son muy distintas, también podría tratarse de un coche siniestrado.
  3. Preste atención a la pintura, mírela bajo diferentes ángulos y con distinta intensidad de luz. Los coches accidentados presentan en muchas ocasiones irregularidades en la superficie. Los cambios de tonalidad, las zonas mate o las inclusiones de partículas en la superficie de la pintura sugieren que se ha repintado, como también los restos de adhesivo y las marcas de cinta protectora.  Con el medidor de espesor de recubrimientos se puede saber con precisión si se han aplicado capas de pintura posteriormente. Todo esto, puede ser señal de que se trata de un coche accidentado.                     
  4. Con un imán se pueden detectar partes enmasilladas. Si el imán se pega con menos fuerza en algunos sitios significa que hay menos chapa en ese lugar. Tenga en cuenta que las carrocerías de aluminio y las partes de plástico no son magnéticas y no se puede aplicar este truco en ellas.
  5. Observe el coche desde varias perspectivas, también desde abajo, y si es posible con la ayuda de una plataforma elevadora. Las abolladuras en los bajos, en el depósito o en el cárter son síntomas de que se encuentra frente a un coche accidentado. 
  6. También las ruedas pueden indicar si un coche ha sufrido un siniestro. Un desgaste irregular del dibujo del neumático denota una rueda mal equilibrada lo que a su vez puede haber sido causado por un siniestro.

Si detecta uno o varios de estas señales, puede que sea un coche averiado por causa de un siniestro. Si bien no son pruebas concluyentes, tampoco se puede descartar que no haya sufrido un percance. Por eso es siempre recomendable que un profesional independiente inspeccione un coche de ocasión antes de la firma del contrato. También debería comprobar el Informe de vehículo CARFAX antes de firmar; con él se puede reducir significativamente el riesgo de comprar coches accidentados o de encontrarse con otros problemas graves después de comprar un coche de ocasión.

coches accidentados